El lunes, una joven de 17 años conducía su moto por la calle Independencia de Concepción cuando la sorprendieron dos asaltantes que le mostraron un arma de fuego. La motociclista, asustada por el caño de una pistola que apuntaba hacia ella, les cedió su rodado sin dudar. Horas después, su madre, de 41 años, denunció el robo en la comisaría de la ciudad.
Al otro día, la mujer volvió a la dependencia policial y dijo que tenía novedades. Ante la Policía mostró los mensajes que había recibido a su celular, en los que le decían que tenían su moto y que se la devolverían por $ 4.500. Gracias a este dato, entre los efectivos y la fiscalía de turno idearon un plan para atrapar a los ladrones.
Como primera medida, le dijeron a la mujer que siguiera hablando con el sujeto. La denunciante hizo tan bien sus deberes que incluso llegó a conseguir una rebaja. El ladrón le dijo que le devolvería la moto por $ 2.500. Por otro lado, se fotocopiaron 25 billetes de $ 100 y se los dieron para que los entregara en una estación de servicio de la entrada de Concepción, donde se encontraría con uno de los asaltantes.
La mujer caminó los últimos 100 metros hasta la estación de servicio, luego de que la llevara hasta ahí la Policía en autos particulares. Mientras esperaba su moto, tres efectivos la observaban de cerca.
Poco después llegó un sujeto con gorra y le exigió el dinero. Una vez que lo tomó, los policías lo atraparon. El hombre, de 30 años, dijo casi llorando que no quería problemas, que él sólo debía entregar la moto. Los efectivos fueron hasta su casa y la esposa del hombre detenido les entregó el rodado robado, que estaba en la entrada.